En tu choza o en la mía, con Christian Sebastian "Chiqui" Sposato

 Jaime Jesús Guerrero,

Tal vez si te hablamos de Christian Sebastian Sposato te quedes igual que estás, que no sepas de quién hablamos o que ni te suene en un principio, pero si te decimos ‘Chiqui’, todo cambia. El jugador italo-argentino de QLASH es el invitado a pasar una tarde de charla entre amigos en la Choza de la Superliga Orange de Clash Royale, competición que, tras mucho buscarla, terminó encontrando. Pero como todo en la vida, tiene un inicio claro, y él podrá decidir luego qué final le da en nuestra liga.

Mi nick en el juego viene de mi padre, siempre me llamó así en el fútbol porque era bastante más chico que los demás (risas). De pequeño era tranquilo y amigable, nunca di problemas. De hecho, me gustaba jugar mucho al fútbol y echar tardes con la consola, eran mis pasatiempos favoritos” comienza explicándonos todo desde el principio.

Este risueño jugador de Clash Royale al principio lo fue de Clash of Clans y, como muchos, cayó rendido al juego de Supercell. Por lo visto, al principio no le gustó mucho, incluso se lo quitó del móvil, pero fue probarlo con tranquilidad y surgió la magia. Un poco del juego y unos vídeos de Alvaro845 harían mella en él para pasar de jugar con sus amigos a probar suerte gracias a la SSG y al clasificatorio para el ascenso/descenso de nuestra competición, donde con sólo un grupo de amigos, sin mucha estructura ni dirección, lograron quedar en cuartos: “Me di cuenta de que podía llegar lejos y me propuse entrar aquí, y hasta ahora. Me hace mucha ilusión jugar en esta competición”.

Así comenzó nuestro particular idilio con él y con QLASH en la Superliga Orange, y para ello, como todo profesional de cualquier campo, sigue a rajatabla su rutina. Dice que puede parecer aburrida o poco emocionante, pero sabemos que cuando la finalidad es un sueño a cumplir, nada de eso tiene peso al final del camino, ni al final del día: clases, ejercicio, descanso, un poco de ‘Mens sana in corpore sano’, y entrenamientos de Clash, así trabaja día a día para ser cada vez mejor jugador. “También tengo escuela sábados y no sé qué pasa aquí en Italia que también se va fin de semana… pero es lo que hay”.

“Siempre me gustaron los videojuegos, aunque no le haya dado tan duro como otros (risas), pero mi juego favorito era el de The Walking Dead estilo Telltale, según las decisiones que tomas la historia cambia y me gustó un montón, y además, por supuesto, el Clash Royale”, concluye mientras charlamos sobre el universo de los videojuegos y de qué es lo que más y menos le gusta, tanto aquí como en la música, por ejemplo, o en sus hobbies en general.

“Siempre me gustó mucho escuchar música. Toqué la guitarra y sobre todo la eléctrica. Me encanta el metal, aunque me gusta casi cualquier género. Por decir un artista diría Jason Becker, es muy talentoso y tiene una historia muy curiosa. Desarrolló una enfermedad que paraliza el cuerpo y sin embargo, supo salir adelante y hacer una música fenomenal, me encanta.” Nos habla mientras se le nota cierto orgullo en su voz. Pero, ¿y la lectura? Pues le gusta bastante. Pasa de libros rimbombantes, pero le encanta todo lo que tenga buen ritmo y temática interesante. “¿Un equipo de fútbol? El Inter, siempre ha tenido mucho jugador argentino les cogí cariño” y, cómo no, se vuelve a reír.

Así se muestra el jugador de QLASH, como un chico trabajador, simpático y espontáneo, pero con un toque de timidez que le hace tener siempre los pies en el suelo. Conecta fácil con la comunidad, con su entorno y, por supuesto, con nosotros. Tal vez sea esa magia risueña que desprende, o tal vez la facilidad con la que hace que todo fluya, desde su juego hasta una mera charla entre amigos: el buen humor.