JeyN conduce a Team Heretics hasta Madrid

 Sergio "g0tt" García-Moreno,

El borde del acantilado cada vez es más resbaladizo y en la primera semifinal de La Copa quedó más que patente. Team Heretics coqueteó con el descalabro de una manera que se asemeja más a una partida de ruleta rusa que de Counter-Strike: Global Offensive.

No contentos con el susto que se llevaron los galos en su eliminatoria previa de cuartos de final ante VODKAJUNIORS, en esta ocasión y frente a EINHEIT tentaron todavía más a la suerte, tanto que, por momentos, su supervivencia en la competición quedó bastante en entredicho. Pero lo cierto es que la sorpresa que merodeaba por el ambiente al final quedó en ligero titubeo, porque Jérémy “jeyN” Nguyen así lo quiso.

El francés hizo de Overpass, el primer mapa y elección de EINHEIT, su patio de juegos privado. Hizo y deshizo a su antojo, convirtiéndose en un quebradero de cabeza constante por sus posiciones agresivas, sus apariciones entre humos y, en definitiva, porque siempre estuvo donde nadie le esperaba e hizo lo que nadie creía posible.

Con un bagaje estadístico de 37 bajas y un daño promedio de 132,3 por ronda cuesta entender que el primer punto de la eliminatoria cayera del lado de sus rivales, pero así fue. A los recurrentes intentos de los herejes de obtener control territorial desde la defensa, EINHEIT respondió con paciencia y sin precipitarse. Y a la variedad de localización de los ataques galos, Juan Carlos “meisoN” Chacón y Francesc “donQ” Savall contestaron con solidez en sus respectivas bombas. Al final, 16-14 para los españoles.

Tocados en su orgullo, los jugadores de Team Heretics entraron en el segundo mapa, Inferno, como una exhalación e intentaron igualar la semifinal por la vía rápida. Un parcial de inicio de 6-0 a su favor así lo denotaba, pero sus rivales ya habían demostrado saber sufrir y con la consecución de otros tantos puntos de manera consecutiva, equilibraron el marcador.

En ese momento hizo su aparición el factor Inferno, por el cual ningún equipo es capaz de llevarse el triunfo con holgura. Las alternancias en el electrónico se repitieron y la sensación de que la eliminatoria podía estar llegando a su final, también. EINHEIT llegó a tener un 14-13 a su favor, con cierto control tanto territorial, como económico, pero no lograron materializarlo en victoria.

A pesar de la tremenda igualdad que definió el segundo parcial, con otro 16-14, se vislumbró un mayor repertorio estratégico tanto en ataque como en defensa por parte de los galos con respecto a lo vivido en Overpass. Las rotaciones fueron rápidas y precisas y, en definitiva, existió una mayor variedad de recursos. También ayudó la gran actuación individual de Bryan “Maka” Canda con 28 bajas en su casillero, claro está.

Y como si de un depredador herido, pero que huele la sangre rival se tratase, el conjunto hereje convirtió el Mirage que hizo de tercer mapa en una carnicería.

La defensa francesa fue agresiva en todas las posiciones, mandando alto y claro el mensaje de que no tenían la menor intención de permitir a EINHEIT respirar, ni hacer su juego. El plan de convertir el mapa en un lazo que a cada segundo se cerraba sobre los jugadores españoles funcionó a las mil maravillas. Prueba de ello fue que los atacantes apenas pudieron sumar tres rondas en el primer bando, siendo de ellas tan solo una con armas.

Con un marcador tan amplio en el intermedio pareció ser cuestión de tiempo que Team Heretics certificase su clasificación para la final, pero aún quedaba un último coletazo por parte de EINHEIT en forma de cinco rondas seguidas que formaron cierto ambiente de reacción... hasta que los galos quisieron.

Ya con la obra llegando a su final, jeyN volvió a hacer una aparición estelar para cerrar el círculo de su tremendo recital. Con 13-8 a su favor resolvió con gran maestría una situación de uno contra dos que acabó siendo decisiva: la economía de los españoles se rompió por completo y la semifinal llegó a su conclusión.

Team Heretics acabó llevándose el triunfo por un 2-1 muy sufrido que pudo haberse convertido en una derrota por la vía rápida, pero que sirvió para dejar patente que a los franceses va a costar mucho vencerles.