La BLAST Pro Series de las urgencias

 Sergio "g0tt" García-Moreno,

La última parada del año del circuito BLAST Pro Series llega a su capital insignia, Copenhague, con las miras puestas ya en el evento final para el que aún queda una plaza por dilucidar.

El formato volverá a ser el habitual de la franquicia: una liguilla donde los seis equipos participantes jugarán entre ellos al mejor de un mapa, seguida de la gran final, esta ya disputada al mejor de tres mapas que coronará al campeón.

Será la tercera ocasión en la que BLAST Pro Series visitará la capital danesa, un lugar donde el equipo anfitrión, Astralis, aún no ha conseguido triunfar. En la edición de 2017, el vencedor fue el quinteto brasileño de SK Gaming, mientras que un año después, el conjunto que subió a lo más alto del podio fue Natus Vincere.

Los tres nombres que ya están matemáticamente clasificados para las finales serán los cabezas de cartel para esta última cita del circuito: Astralis, Team Liquid y FaZe Clan.

Los primeros, los daneses, llegan a “su” torneo nuevamente con unas primeras señales de alarma entre sus filas. Tras recuperar todo el crédito perdido durante el segundo tramo del año en el Major de Berlín, el triunfo se ha vuelto a resistir. Una segunda posición en ESL One Nueva York y una derrota en semifinales en Dreamhack Masters Malmö parecen logros insuficientes para el mejor equipo de la historia.

A pesar de ello siguen siendo los favoritos, aunque quizá en su contra juegue que este evento suponga el pistoletazo de salida a una serie de competiciones presenciales demasiado continuadas para lo que están acostumbrados y planifiquen su rendimiento de manera ascendente.

En una etapa en la que buscan reinventarse y reencontrarse con la forma mostrada en verano, llegan los norteamericanos de Team Liquid. Tras caer nuevamente ante Astralis en ESL One Nueva York, en esta ocasión en semifinales, se produjo el total descalabro en Dreamhack Masters Malmö al ser eliminados en la temprana fase de grupos.

Poco después, anunciaron que reducirían su calendario competitivo en pos de realizar modificaciones tácticas aludiendo haberse vuelto muy predecibles. El formato de BLAST Pro Series debería servir para poner a prueba dichas innovaciones y ofrecer un rodaje de calidad ante algunos de los mejores equipos del mundo.

FaZe Clan es el tercero de los conjuntos con plaza asegurada en las finales y sin duda, el que más urgencias tiene de ellos. Las incorporaciones de Marcelo “coldzera” David y Helvijs “broky” Saukants no están surtiendo el efecto deseado y el combinado europeo sigue muy lejos del nivel de los grandes del panorama internacional.

La buena noticia está protagonizada precisamente por este último fichaje, el letón de 18 años que en su primera incursión entre la élite está ofreciendo un rendimiento más que esperanzador. Esta BLAST Pro Series supondrá una nueva oportunidad para disfrutar de su crecimiento a pasos agigantados.

De entre los aspirantes a ocupar el último hueco disponible para las finales, el mejor colocado es NiP. Ya sin la leyenda Christopher “GeT_RiGhT” Alesund entre sus filas, los suecos tan solo necesitan no ocupar la última plaza en la competición para asegurarse el pase, una tarea sobre el papel asequible.

Desde la incorporación de Simon “twist” Eliasson, el rendimiento de los ninjas ha sido moderadamente ilusionante para sus aficionados con la consecución de algunas victorias de gran valor ante conjuntos como Vitality, FURIA o Evil Geniuses, sin embargo, la regularidad en su desempeño y los títulos por el momento se les están resistiendo.

Buscando horas de rodaje y kilómetros en aras de mejorar su sinergia, aparece Natus Vincere. Los fichajes de Ladislav “GuardiaN” Kovacs como nuevo francotirador del equipo y Andrey “B1ad3” Gorodenskiy en el puesto de entrenador están dejando por el momento luces y sombras en el rendimiento de un equipo llamado a ser aspirante habitual a alcanzar grandes cotas.

La esperanzadora tercera posición lograda en Dreamhack Masters Malmö dio paso a una decepcionante actuación en StarSeries i-League donde cayeron eliminados a las primeras cambio tras ser derrotados por G2 Esports y Heroic.

Sus opciones de clasificación, aunque remotas, pasan por la no puntuación de NiP y reeditar su victoria en la edición del año 2018 de la BLAST Pro Series Copenhague. Difícil, pero no imposible.

Cierra el elenco de participantes un Cloud9 con sabor español por la presencia de Óscar “mixwell” Cañellas en su plantilla. Un equipo, el norteamericano, que sigue con su arduo proceso de reconstrucción que está tomando más tiempo del esperado. Sin ir más lejos, recientemente han anunciado la incorporación de Yassine “subroza” Taoufik con el objetivo de enmendar los malos resultados cosechados.

Abocados a jugar la promoción de permanencia en ESL Pro League y sin opciones de acudir a las finales de ECS, esta BLAST Pro Series aparece como la oportunidad ideal de recuperar sensaciones y comenzar a cimentar una escalada en su rendimiento que les permita finalizar la temporada con mejores resultados de los obtenidos hasta el momento. Al igual que ocurre con Natus Vincere, sus posibilidades de acudir al evento final pasan por un descalabro de NiP y su triunfo final.

Dos días de tensión, espectáculo y matemáticas, la BLAST Pro Series llega a su última parada del circuito de 2019.