Astralis no se cansa de ganar

 Sergio "g0tt" García-Moreno,

La ciudad brasileña de São Paulo se engalanó para recibir a seis de los mejores equipos del mundo en una nueva cita del circuito BLAST Pro Series.

Como es habitual ya, el formato consistió en una liguilla a un solo mapa de la que los dos primeros clasificados accedieron a la final. Aunque la mayor importancia al respecto de la competición recaiga en el campeón, el evento ha dejado varios detalles a remarcar, como, por ejemplo, el estrepitoso fracaso sufrido por el equipo anfitrión, MIBR, que no logró sumar ni un solo triunfo frente a su público en lo que ha sido uno de sus peores torneos en muchísimo tiempo.

Tampoco pueden estar contentos en el seno de FaZe, pues una sola victoria en cinco encuentros no es motivo de orgullo, toca reflexionar. Al combinado europeo le superó NiP, un quinteto del que no se esperaba gran cosa y a pesar de ello, ha dejado una buena imagen.

Mucho mejor se le dio a ENCE. Los finlandeses se quitaron de golpe la reputación de que en el Major llegaron a la final por casualidad y realizaron un torneo excepcional. Sólo cedieron ante Astralis; tres victorias y un empate con Team Liquid completó su participación y únicamente la diferencia de rondas les alejó de la gran final que acabaron por disputar daneses y norteamericanos.

El enésimo enfrentamiento entre Astralis y Team Liquid en un partido por el título comenzó en “Dust2” por elección norteamericana. Curiosamente, el mismo mapa en el que se vieron las caras en la fase inicial y donde los daneses se llevaron la victoria.

A pesar de comenzar mandando con la ronda de pistolas, Team Liquid no pudo hacer absolutamente nada en los primeros envites con armas: cuádruple baja para Nicolai “device” Reedtz con el “AWP”, triple de Peter “dupreeh” Rasmussen y otras cuatro más para él mismo en la siguiente. Así pusieron los nórdicos el empate para posteriormente ponerse por delante en el marcador con una lectura impecable del ataque estadounidense. Prediciendo que la bomba principal sería su objetivo, Lukas “gla1ve” Rossander colocó a tres efectivos ahí y al cuarto de entre los supervivientes, lo mandó a limpiar el resto del mapa y a cerrar por detrás, ¿conclusión? Un cuello de botella en el que Team Liquid no pudo hacer nada.

Ante tal dominio, los norteamericanos no cedieron y cambiaron completamente su foco ofensivo, comenzando a ejercer mayor presión sobre la zona de “Escaleras”, algo que les sirvió para anotar cuatro rondas de manera consecutiva y de esta manera, realizar el cambio de bando en ventaja, 8-7.

Tras ceder en la ronda de pistolas, los americanos se volvieron a golpear contra un muro. Realizaron una compra forzada en la segunda ronda y la tuvieron al alcance de la mano con una impresionante triple baja de Jonathan “EliGE” Jablonowski con la “Desert Eagle” con la que les puso en superioridad numérica de cuatro por dos. La réplica, sin embargo, fue aún más dolorosa, Andreas “Xyp9x” Højsleth se puso el mono de trabajo y consiguió levantar la ronda dejando por el camino a cuatro rivales.

La segunda mitad del mapa mostró la versión más fuerte a nivel psicológico de Team Liquid, reponiéndose a numerosos contratiempos. Una nueva racha de tres rondas encadenadas de Astralis parecía cerrar el primer punto de la final, pero no.

Al borde del precipicio, comenzaron a brillar los francotiradores norteamericanos y a sacar continuamente bajas iniciales prematuras con las que jugar en ventaja durante un buen periodo de tiempo. A esto se le sumó el paso al frente que dieron tanto Nick “nitr0” Cannella como Russell “Twistzz” Van Dulken para liderar a los suyos en un parcial de 6-0 con el que cerraron su elección, 16-13.

Heridos en su orgullo, los daneses entraron en “Inferno” con el claro objetivo de destruir cualquier ápice de ilusión norteamericana. A base de constantes amagos entre ambas bombas lograron endosar un parcial de inicio de 10-0 desde el bando ofensivo.

Los intercambios de bajas fueron perfectos. Cualquier incursión acababa con superioridad numérica y en ello, parte importante jugó device, que ya empezaba a dejar destellos de MVP.

Pese al ritmo de acoso y derribo impuesto por Astralis, los estadounidenses se rehicieron y llegaron incluso a meterse en el partido. Lograron maquillar la primera mitad con un 4-11 que junto a la posterior ronda de pistolas se convirtió en un 7-11 con un nitr0 excelso tanto con el “AWP” como con otros rifles.

Fue tal la reacción de Team Liquid que, a pesar de ceder en el estreno de las armas de la segunda mitad, volvieron a anotar y dejar la economía rival en un estado crítico. Y hasta aquí llegó la paciencia danesa.

Con solo dos armas en manos del propio device y Xyp9x sumaron su decimotercer punto y pusieron la directa hacia el empate en la final. Por si quedaba algún resquicio de esperanza por parte de Team Liquid, gla1ve se encargó de hacerlo desaparecer de un plumazo, o de una cuádruple baja, según como se mire. 16-8.

El colofón del recital danés llegó con la carga de “Overpass” en el servidor. Un tercer mapa que se convirtió en un monólogo desde la ronda de pistolas inicial y donde Astralis hizo y deshizo a su completo antojo.

Cualquier intento ofensivo de Team Liquid era desarticulado inmediatamente. El tiempo pasaba y su conteo de rondas no se movía. Hasta el sexto parcial no tuvieron ni tan siquiera opción y en este, Emil “Magisk” Reif con una triple baja tampoco lo permitió.

Finalmente, el intercambio de bando se produjo con un holgado 13-2 favorable a los nórdicos tras lograr nitr0 superar una situación de uno contra dos con la que maquilló ligeramente el resultado.

Con Astralis defendiendo, no cambió la película y no tardaron en obtener las rondas necesarias para llevarse el triunfo en la final y por ende, el trofeo de campeón de BLAST Pro Series São Paulo.