Splyce Vipers ocupa el trono de la Superliga Orange tras una final mágica

 Adrián Romero,

Sevilla se preparaba para una jornada dominical inolvidable. Splyce Vipers y Origen BCN aterrizaban en la capital hispalense para disputar la gran final de la Superliga Orange. Una final que, tal y como estaba destinada, hizo historia. Splyce Vipers se proclamó campeón de la competición con un desenlace que dejará una huella importante en los esports nacionales.

Y es que ambos clubes nos brindaron una serie inolvidable. Acción, incertidumbre, sorpresas y una gran dosis de League of Legends.

El Cartuja Center CITE de Sevilla, que había agotado sus más de 2.000 localidades semanas atrás, estalló con la salida de los equipos al escenario y con Alvar "Araneae" Martín, vigente campeón, depositando la copa ante el público. Por delante, cinco horas de pura emoción.

Una final para hacer historia

Ya en el primer mapa pudimos comprobar que el trono de Sevilla se iba a pagar muy caro. A pesar de que Splyce Vipers ejecutó un early game soberbio, especialmente gracias a la atención que Sebastián "Tierwulf" Mateluma le dedicó a la línea inferior, Origen se opuso férreamente a la derrota. La diferencia en el marcador de kills era muy abultada, pero esto no frenó al club barcelonés. Nikolay "Zanzarah" Akatov ofrecio a Origen BCN una vida extra con un espectacular robo de Nashor. De esta forma, el primer mapa se tornaba en una eléctrica batalla de late game, en la que cualquiera podía resultar vencedor. Por un lado, el daño insano del Kassadin de Jørgen "Hatrixx" Elgåen y de la Vayne de Aleš "Freeze" Kněžínek. Por otro, los trituradores de torretas Michael "Roison" Dubiel (Corki) y Alexander "Venzer" Svetozarov (Tristana). Aunque Origen BCN amenazó seriamente con finiquitar el mapa y certificar su remontada, finalmente se impuso el daño. Concretamente, el de Hatrixx, que protagonizó unas últimas teamfights decisivas.

Pero el veneno de las víboras no fue letal, ni mucho menos, para Origen BCN. En el segundo mapa, los de Alin-Ciprian "AoD" Baltat desplegaron un juego sumamente sólido, asfixiando a sus oponentes desde el primer minuto con su incesante toma de objetivos. Especial mención merece Roison, omnipresente con su Lissandra. El polaco acompañó en todo momento a su jungla, Zanzarah, para proponer encerronas sobre sus rivales. Splyce Vipers no fue, en absoluto, el equipo que había dominado durante gran parte del primer mapa. Con cinco dragones y menos de media hora de partida, la serie se igualaba. Y Sevilla rugía con fervor.

A lo largo de la serie se pudieron apreciar dos versiones bien distintas de Tierwulf. Si el chileno era efectivo durante los primeros minutos, Splyce Vipers adquiría una ventaja muy difícil de salvar para Origen BCN. Si, por el contrario, Zanzarah le contrarrestaba, las serpientes estaban perdidas.

En el tercer mapa volvió la mejor versión de Tierwulf. Con su Zac fue tremendamente útil. Splyce Vipers, además, contaba con un combo asolador: Zac, Orianna y Jarvan IV. Después de 25 minutos, lograron ejecutarlo de forma óptima. Una combinación que hizo vibrar al Cartuja Center, y con la que Splyce Vipers pudo imponerse en una partida que podría haberse complicado para ellos. El Sylas de Mathias "Szygenda" Szygenda y la Jinx de Venzer no fueron suficiente para detener a las víboras.

La final no acabó aquí. Origen BCN todavía tenía mucho por ofrecer, y en el cuarto mapa se consumó lo que el público ansiaba: el quinto mapa. Una cuarta partida en la que el ritmó se frenó drásticamente, con apenas seis kills en 25 minutos. Sin embargo, el conjunto barcelonés se adelantó a base de garra y no se detuvo hasta forzar el partido definitivo.

Con un Cartuja Center entregado, ya de noche cerrada, y con más de 50 mil espectadores en la retransmisión, el quinto mapa daba comienzo. Un único partido que lo podía cambiar todo, pero que, finalmente, fue para el equipo que siempre llevó la iniciativa en la serie. Splyce Vipers saltó a la Grieta aferrándose a la dilatada experiencia de sus jugadores, la cual resultó fundamental en el encuentro. Origen BCN se sentía superado por el poder de las víboras, canalizado por el opresivo Pyke de Olivier "Prime" Payet.

El club barcelonés estaba, de nuevo, condenado a remontar. Y estuvo muy cerca de lograrlo. Con una épica defensa de su base, los cinco miembros de Origen se alzaron como una resistencia imperial. El nerviosismo de los jugadores les llevó al límite ante esta situación, en la que cualquier error, por pequeño que fuese, suponía perder la final.

Origen BCN lo tuvo muy cerca. Solo dos segundos les privaron de saborear la gloria de la mejor manera posible. Cuando el club barcelonés, después de acabar con varios miembros de Splyce Vipers, se disponía a derribar el nexo enemigo, las víboras reaparecieron y un estelar Freeze puso fin a la serie ante un público que ya llevaba varios minutos levantado de sus asientos. El tirador checo acabó con Origen BCN y dirigió a su equipo hacia el nexo enemigo para, de una vez por todas, sentenciar la final.

Un desenlace épico para una de las mejores finales que ha tenido nunca la Superliga Orange. Splyce Vipers levantó, uno a uno, la copa de campeones con una sensación de plenitud indescriptible. Freeze, MVP de la serie tras esta jugada final, acaparó la mayoría de los elogios.

Sevilla merecía esta final, sobre todo tras el vapuleo del Clasificatorio Español a Challenger Series en 2017. En el regreso a Híspalis, la Superliga Orange de League of Legends hizo historia.