Un punto de inflexión inesperado

 Eloi de Miguel,

Cualquier resaca se afronta con un cierto grado de desdén. Como si su existencia no fuese la consecuencia de nuestros actos. Como si hubiese comparecido, molesta y sin invitación, a un evento repleto de formalidades. Como si la otra invitación, la tangible, la de la noche pasada, se hubiese quedado en casa y no hubiese abierto las puertas a un puñado de horas de jolgorio, derroche -de energía, por supuesto-, expresividad y… añadan a la retahíla lo que consideren oportuno. Las resacas son los vestigios de la acción. De esa misma acción que vivimos el domingo pasado en la jornada inaugural de la Superliga Orange.

Las segundas fechas, las que preceden al gran pistoletazo de salida, no suelen tener esa capacidad de irradiar emoción e ilusión por los cuatro costados. En definitiva, no cuenta con el decisivo componente del ‘hype’. Es comprensible, por lo tanto, que nos invada una cierta tibieza. Sin embargo, todas las normas encuentran su némesis en alguna excepción que es capaz de cuestionar sus inapelables afirmaciones. Y la segunda jornada de la competición nacional de Clash Royale, que viviremos este domingo, es esa némesis. O, quizás, esa resaca que, sin saber muy bien por qué, resulta más reconfortante que incómoda. Raramente sucede, todo sea dicho.

Con la salvedad de los encuentros entre Team Queso y PENGUINS -ambos ganaron en su estreno- y entre MAD Lions E.C. y Cream eSports -ambos perdieron-, los partidos de este domingo pondrán frente a frente los intereses de dos conjuntos con inicios dispares. Esto es, según cómo transcurra la jornada, la clasificación podría acabar mostrando un equilibrio propio de una competición sin arrancar. Por su potencial condición de jornada de ajuste, los choques de este fin de semana destilan una sensación prácticamente idéntica a los de la tarde de estreno. No es para menos, porque la posibilidad de que todo empiece de cero, o casi, existe.

Todos estos alicientes convierten los partidos de este domingo en trascendentes a pesar del estado precoz en el que se encuentra el calendario. Y es que de la misma forma que se pueden anular las distancias, también pueden dilatarse las brechas de la primera jornada, todavía muy sutiles. Consideraba J.R.R. Tolkien que no todos los que andan de forma errante están perdidos. Encarar un rumbo indeseado no significa no tener claro cuál es el destino y cuáles son los medios para llegar hasta ahí. En esta segunda jornada, varias formaciones tienen la oportunidad de hacer buenas las palabras del icónico escritor y redirigir su orientación para enmendar un tropiezo inicial.

 

Todo, o nada, o algo

Team Heretics, Vodafone Giants, x6tence y Movistar Riders acuden a sus respectivas citas con una baza a favor: la inercia positiva de la primera jornada. Se aferrarán a este resorte y a la calidad técnica que exhibieron la semana pasada para conseguir una victoria que, a la larga, puede resultar vital. Si esto fuera un juego de estrategia, ajedrez, por ejemplo, este movimiento tendría un peso importante en la partida. A no ser que fuera en el casi perenne lance entre Carlsen y Caruana. Si este cuarteto de equipos consigue salir airosos de la segunda fecha, se situarían con seis puntos en la tabla y, tal vez aún más importante, dibujarían un hiato considerable entre ellos y sus competidores.

A veces son más importantes los puntos que deja de sumar tu adversario que los que sumas tú. Así reza uno de los tópicos con mejor aceptación dentro del mundo de los deportes. En esta ocasión, esta aseveración simplona explica muy bien la situación que se les presenta a GA Esports, ASUS ROG Army, Arctic Gaming y Team QLASH en esta jornada. De la misma forma que sus rivales pueden consagrar un trecho, este acervo de conjuntos tienen la posibilidad de evitar esta sangría y convertir la clasificación en un territorio neutro, sin jerarquías. Unos pueden conseguirlo todo, otros pueden quedarse sin nada, o quizás todos acaben arrancando algo del pastel.

 

Disputa en los polos

Si la gran parte de los choques estarán marcados por la fricción que se genera cuando dos partes cercanas rozan, los encuentros entre Team Queso y PENGUINS, por un lado, y Cream Esports y MAD Lions, por otro, pondrán la nota binaria a la jornada. Para los dos primeros, esta será una jornada con comodín, con una red que frene su posible caída. En cambio, para el otro par no habrá ningún cojín que amortigüe su batacazo. En el polo de la victoria estarán quesos y pingüinos, respaldados por su fructuoso estreno, que les catapultó a las instancias cómodas de la tabla. En el polo de la derrota, leones y esqueletos, con la oportunidad de poner fin a la tendencia que empezaron a trazar y colocarse en los escalafones con vistas a Play-off. Aún es temprano y tal vez es pronto para dramatizar, pero la anatomía de esta jornada la convierte en un punto de inflexión inesperado. No hay duda: esta es una de esas resacas reconfortantes.